De cuando el cine se disfruta a precios asequibles

Hacía tiempo que no iba con tanta frecuencia al cine como lo hago ahora.

Iba al cine porque sabía o creía saber que la peli lo merecía. Que no era una peli para ver en casa y sí disfrutar en una sala con un espectacular sonido y un buen tanque de palomitas.

En mis 4 últimas visitas he visto: Lobo de Wall Street, La gran estafa americana, Gran hotel Budapest y Ocho apellidos vascos.

Y no me he gastado más de 4 euros en cada sesión, buen plan, no? Ahora tenemos la suerte de que los Miércoles el cine cuesta 3,90€ y que además durante los días 31 de Marzo, 1 y 2 de Abril es la fiesta del cine y cuesta 2,90€.

No me considero una experta en cine pero sí me gusta disfrutar de una buena cinta con un buen argumento y que sobre todo me entretenga desde el minuto 1 y me de pena que se termine.

Lobo de Wall Street me pareció redonda. Fue divertida, dinámica, amoral, gamberra…Fueron 3 horas intensas en las que además de disfrutar de la historia disfruté del personaje, gran papel a mi parecer el de Leonardo Di Caprio. Hace años tenía la sensación de que Di Caprio no nos daría grandes actuaciones más allá de papeles como el de Titanic o el de Romeo y Julieta. Y con los años ha demostrado un camaleónico estilo que aún no se ha premiado en Hollywood. ¿Y qué hay de Mathew Macconaughey? Que también ha conseguido conquistar a los espectadores en este último año contra toda premisa. Para mi, la escena de Mathew enseñándole a Leo el Himno es brutal. Papel corto, excelente interpretación.

A la siguiente semana volví al cine, esta vez escogí La gran estafa americana. Bien, no sé si fue por lo alto que tenía el listón con Lobo de Wall Street o porque ese día me pilló cansada pero la peli ni bien ni mal. Salí del cine pensando en que era buena pero que mejor para ver en casa tranquilamente. Los actores muy bien pero la trama un poco pesada a mi parecer, no me sorprende ni durante ni al final y eso es algo que siempre le pido a una buena historia. Que me de algo que yo no esperaba.

Y de repente un día nos invitan a ver en primicia Gran Hotel Budapest. Hasta el momento yo a Wes Anderson ni le conocía. Una vez sentada en mi butaca descubrí una forma totalmente distinta de hacer cine. Un cine en el que la estética es tan protagonista como los protagonistas. Plano a plano está medido al detalle a nivel artístico. A ello se le suma una perspicaz trama de comedia y drama que te mantienen pegado a la silla.

Tras semanas sin poder ir los Miércoles al cine tenía ya cierta y nostalgia…fue entonces cuando recibí el email con la gran noticia de que volvía la fiesta del cine durante Lunes, Martes y Miércoles! Y allá que fui, con miedo por la elección pero también con intriga por saber si realmente lo que millones de espectadores decían era verdad. Y sí, Ocho apellidos vascos me gustó, me hizo reir y no me defraudó. La recomiendo sin dudarlo. Además, qué mejor que una buena cinta española?  Comero las palomitas antes que luego no paráis de reir.

Por el momento sigo rellenando mi lista de próximas pelis que ver: Dallas buyers club, Nebraska, 12 años de esclavitud, Carmina y amén…

Imagen

 

 

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s